jueves, 29 de diciembre de 2011

La Era de los Límites

La era de los límites

DANIEL INNERARITY 29/12/2011

Publicado en El País, 29, diciembre, 2011.


A principios de los años noventa, el entonces líder de los socialdemócratas alemanes, Rudolf Scharping, visitaba a Ulrich Beck en su casa junto al lago Starnberg, al pie de los Alpes bávaros. El tema de la conversación era la sociedad del riesgo y los cambios que la izquierda debía acometer para entender las nuevas realidades y gobernarlas. Charlaban en el jardín y Scharping no conseguía encender un cigarro porque era incapaz de saber de dónde venía el viento y protegerse de él.

Beck me relataba unos años después la escena, que le parecía una imagen elocuente del desconcierto que se ha apoderado del sistema político en medio de la tormenta. Por un lado, simbolizaba muy bien esa nueva intemperie en que se ha convertido nuestro mundo imprevisible, inestable y contagioso. Fenómenos de tipo meteorológico, como los vientos, desbaratan cualquier protección. La política parece cada vez más un subapartado de la climatología o de la oceanografía; las elecciones se ganan o se pierden en función de unos movimientos tan poco dirigibles como los vendavales o las mareas. Por otro lado, las dificultades de Scharping reflejan la actual volatilidad de las instituciones políticas, lo que no es tanto un problema práctico de liderazgo político como una incapacidad de saber de dónde viene el viento, es decir, de comprensión.

¿De qué modo podríamos sintetizar el carácter general de esta nueva época, lo que tiene de inédito y requiere ser comprendido para actuar en ella? Entramos en un periodo caracterizado por la presencia creciente de más límites para la acción de gobierno de lo que estábamos acostumbrados, lo que nos obliga a reinventar la función de gobierno. No me refiero a las limitaciones de crecimiento o presupuestarias, que las hay, pero son consecuencia de una constricción más general.

La política siempre lo ha tenido difícil, pero en otros momentos había al menos un conocimiento asegurado, un espacio limitado, una legitimidad reconocida y una soberanía respetada que bastaban para sortear las dificultades de gobernar. Actualmente, la política está asediada por unas constricciones imprevistas que proceden del desajuste entre unas realidades que han desbordado los márgenes estatales y se articulan ahora en contextos globales, mientras que todavía no disponemos de instrumentos para gobernar esos sistemas, al tiempo que se ha puesto de manifiesto su limitada capacidad de autorregulación.

Estas constricciones a las que me refiero podrían agruparse en dos categorías: hay límites cognoscitivos y límites de autoridad, es decir, limitaciones que se refieren al conocimiento como recurso de gobierno y límites que tienen que ver con el recurso que solemos entender como poder.

Los límites cognoscitivos serefieren al hecho de que entramos en una era de mayores incertidumbres en general, pero de manera particularmente aguda en el caso de la política. Particularmente inquietante es la "ignorancia sistémica" cuando nos referimos a riesgos sociales, futuros, a constelaciones de actores, dentro de las cuales demasiados eventos están relacionados con demasiados eventos, de modo que queda desbordada la capacidad de decisión de los actores individuales... pero que con demasiada frecuencia también sobrepasa la competencia de los sistemas políticos en su conjunto. Cuando se trata de sociedades complejas, donde todo está densamente interconectado, la gran cuestión es cómo podemos protegernos de nuestra propia irracionalidad, de los encadenamientos fatales.

Estas limitaciones se ponen especialmente de manifiesto en ciertas asimetrías cognoscitivas a las que el poder político no estaba acostumbrado, más bien al contrario. Por un lado, en una sociedad del conocimiento los Estados ya no tienen enfrente a una masa informe de inexpertos, sino a una inteligencia distribuida, una ciudadanía más exigente y una humanidad observadora, de la que forma parte un gran número de organismos internacionales que no solamente les evalúan, sino que disponen frecuentemente de más y mejor saber experto que los Estados. Por otro lado, el aumento de la complejidad de los problemas que la política debe resolver se traduce en una disminución de las competencias cognitivas del poder político, muchas de cuyas dificultades proceden no tanto de que no pueda como de que no sabe. Por poner el caso agudo de la gobernanza financiera: toda la clave de la dificultad estriba en el hecho dramático de que los reguladores han de regular a partir del saber experto que le suministran quienes van a ser regulados. En estos y en otros muchos casos ocurre que, dicho sin eufemismos, el que manda ya no es el que más sabe.

La política, que estaba acostumbrada al control y la jerarquía, se ve obligada a gestionar las nuevas limitaciones, desarrollar una inteligencia cooperativa, reconstruir la confianza y pensar en los efectos sistémicos de las decisiones. Especialmente importante es el gobierno de los riesgos sistémicos, es decir, de los que proceden de una interacción no transparente entre los componentes de un conjunto concatenado. Buena parte de nuestro fracaso colectivo a la hora de gobernar el sistema financiero global, por ejemplo, se debe a que toda la acción regulatoria se ha dirigido a los componentes singulares, mientras que el modo como interactuaban esos elementos ha permanecido intransparente. Por supuesto que los riesgos sistémicos se caracterizan por una enorme cantidad de incertidumbre, pero hay modos de gestionar la incertidumbre; hay vida política -márgenes de acción, decisiones posibles- allá donde hay racionalidad, conocimiento, recursos y autoridad limitadas.

Existe otro conjunto de constricciones que se refieren a la dificultad de ejercer el poder, de representar una autoridad reconocida, de decidir o de ser eficaz en un mundo como el nuestro y en un momento como el actual. En medio de espacios abiertos y una densa interdependencia la soberanía es un instrumento muy limitado, las fronteras apenas protegen, los riesgos están mutualizados y entramos en ese ámbito de volatilidad y contagio que se ha hecho más inquietante desde que estalló la crisis económica, con todos sus corolarios: encadenamientos, contaminación, turbulencias, toxicidad, inestabilidad... ¿Cómo se gobierna una sociedad en la que los problemas carecen de límites mientras que los instrumentos están muy limitados?

Comencemos constatando que el poder duro (sin conocimiento, sin persuasión, unilateral, como orden) no es un procedimiento apropiado para los procesos sistémicos de elevada complejidad. Cuanto más depende la política de la formación de procesos de formación de una voluntad política inteligente, más anticuada resulta la idea de soberanía. Volvamos al ejemplo de la crisis financiera: los mercados financieros se desarrollan sobre una agregación transindividual de conocimiento y desconocimiento (incertidumbres, riesgos e ignorancia) que ninguna persona o institución singular está en condiciones de dirigir. Para gobernarlos la política tiene que proceder a una transformación profunda tanto de las ideas como de los procedimientos de gobierno para abrirlos a una mayor horizontalidad, tanto en relación con la sociedad que debe ser gobernada como hacia otros Estados con los que es preciso cooperar más intensamente.

Es cierto que los mercados están condicionando a los Estados de una manera brutal, pero ¿no será que los Estados son tan vulnerables ante estos ataques porque mantienen una estructura anacrónica y que podrían resistir si se tomaran en serio el camino de la cooperación? ¿Qué mejor contrapunto para la globalización financiera que una Europa que hubiera completado su transformación postsoberanista?

Necesitamos una nueva sabiduría de los límites y una inteligencia para entenderlos como una oportunidad para llevar a cabo una política en la que volvamos a combinar efectividad y democracia. De que la política aprenda este nuevo lenguaje depende que esté liderando las nuevas transformaciones o siga quejándose del poco juego que le permiten las nuevas circunstancias.

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jueves, 22 de diciembre de 2011

Movimiento de Educación como Movimiento de la Sociedad Civil Global: camino a Río+20

Movimiento de Educación como Movimiento de la Sociedad Civil Global: camino a Río+20
Síntesis Tercer Módulo “Movimiento de educación y el Movimiento de la Sociedad Civil del Seminario ICAE , noviembre-diciembre 2011.

Elaborado por Jorge Osorio



1. La crisis global es una oportunidad para la configuración de nuevas formas de acciones colectivas en todo el planeta. El discurso que cruza transversalmente estas movilizaciones es la democratización del poder, de la economía, de la educación. Los educadores-as no son actores ausente, al inversa: junto a los estudiantes conforman una poderosa expresión ciudadana de carácter global. La educación y sus instituciones convencionales están en discusión de manera sustantiva. No sólo por un asunto de acceso y calidad a los servicios escolares, sino por su incapacidad para entregar nuevas respuestas a los cambios globales, y para orientar a las personas y sus comunidades hacia una sociedad justa y sustentable.



2. Las movilizaciones globales asocian diversos tipos de sujetos: jóvenes indignados; activistas ciudadanos de base ; excluidos de los beneficios de la globalización; endeudados e hipotecados; consumidores abusados; mujeres temporeras explotadas laboralmente; universitarios sin empleo; cesantes crónicos víctimas de procesos de des-localización productiva y degradación de las economías regionales; comunidades afectadas por la depredación de sus recursos naturales; poblaciones originarias que ven fenecer los eco-sistemas en los cuales se desarrolla su micro-economía y su cultura ancestral; emigrantes y desplazados ; profesionales conscientes de la crisis climática del planeta, y más. Todo este mapa de sujetos y contenidos de cambio aluden a la necesidad de refundar modos de hacer polítca y educación. No obstante, es mucho más que una legítima indignación y resistencia: es un llamado a la acción, para trabajar juntos por una sociedad que produzca y distribuya los bienes de manera equitativa y justa, que desarrolle patrones de consumo sustentables y organice la convivencia política en base a una democracia de real participación ciudadana.



3. En este contexto global, lo propio de la contribución del “movimiento de educación” está siendo configurado por algunas claves fundamentales, tales como:



- la crisis nos lleva a plantear nuevas formas de entender el “desarrollo humano”: para ello la educación se entiende como un proceso de creación de capacidades de las personas y sus comunidades , que las habiliten para organizarse, expresarse, asociarse, actuar en redes, entender las coordenadas de la actual crisis y participar en la generación de una “opinión pública global y local” crítica y deliberante



- la educación debe plantearse , como tema crucial, los contenidos de una transformación paradigmática del pensamiento social , político y económico , que imagine y cree las condiciones culturales de un nuevo modo de “configurar” el futuro



- El futuro y la sustentabilidad social y planetaria ( eco-política) son núcleos vitales de una propuesta educativa en los actuales tiempos de movilización. Esta propuesta implica desarrollar una pedagogía ciudadana que habilite a los jóvenes y a todas las personas a manifestarse como sujetos activos; para ello las instituciones escolares y comunitarias deben abrirse a descubrir nuevas modalidades de aprendizajes, de concebir las aulas y el rol de los-as docente y de la relación de las escuelas con sus comunidades y sus entornos eco-sociales



- “Mover el futuro” es una consigna global que impacta en los educadores-as, en cuanto los hace responsable de los aprendizajes que las comunidades necesitan desplegar para crear un capital cívico y un poder ciudadano suficiente que llegue a ser capaz democratizar la política y distribuir socialmente el poder.



- Existe una capacidad virtuosa de los educadores para hacer emerger una sociedad justa y sustentable: junto a otras profesiones sociales y a voluntarios-as y activistas, los educadores-as producen bienes simbólicos y culturales invisibilizados en una economía neo –liberal , y que son las bases para el “buen vivir” , tales como la educación de los afectos, de la solidaridad, la reciprocidad, la confianza y el diálogo, el respeto de la diversidad , la no-discriminación y el aprendizaje de los derechos humanos. El trabajo educativo-comunitario debe ser valorado y reconocido en los parámetros económicos convencionales, y de esta manera hacer evidente la contribución del trabajo educativo de base a la convivencia humana. Esta constatación debería potenciar la autoconciencia del poder de transformación que tienen los educadores-as y ponerlo a disposición de los movimientos sociales: promoviendo los aprendizajes necesarios para desarrollar sujetos críticos y activamente responsables con el presente y futuro de las sociedades y del planeta.



- La educación es una tarea compleja por la diversidad de los contextos culturales en los que se desarrolla, por los tipos de instituciones escolares y no-escolares que la implementan, por los sujetos sociales que participan y por la multiculturalidad de sus propósitos: por ello, estamos requeridos de desarrollar de pedagogías plurales, críticas, multi-versas y acrecentar los contingentes docentes que esté dispuestos a potenciar sus prácticas profesionales , a través de comunidades y movimientos que sistematicen sus saberes y sus desafíos, a la vez que acentúen su auto-convicción acerca de su fundamental rol en la búsqueda de nuevos paradigmas bio-civilizatorios, como lo hemos llamado en este Seminario virtual.



- La dimensión educativa de las movilizaciones globales, en todas las regiones del planeta, está dejando, como aprendizaje, en los movimientos de educadores-as, la necesidad de conjuntar el pensamiento pedagógico y las prácticas docentes con los movimientos de cambio que se expresan en la sociedad. En este seminario se han identificado algunas tendencias de este verdadero “giro epistémico, político y pedagógico”:



a) El entendimiento de la realidad como una trama compleja en la cual los sujetos se constituyen desde matrices culturales y de género diversos, para desarrollar una educación para el buen-vivir, la justicia social y ecológica



b) La valoración e una ética del cuidado y de reconocimiento de las demandas de los “invisibilizados” y “ausentes” por la dinámica de los poderes del neoliberalismo: “cuidadanía-con-ciudadanía)



c) Fortalecimiento de instituciones y políticas educativas capaces de responder a las exigencias de una democracia participativa y de acceso a los bienes del conocimiento distribuidos y socializados a través de las instituciones educacionales y los medios de del “open-learnin

lunes, 19 de diciembre de 2011

Tendencias globales de consumo y su impacto en las culturas juveniles

Tendencias del Consumo Juvenil:tirando una hebra para entender el fenómeno y desarrollar una pedagogíadel buen consumo

Documento elaborado por Jorge Osorio Vargas para la Oficina Regional para América Latina y el Caribe de Consumers International,Santiago de Chile, marzo, 2011.

(Publicar sólo con la autorización expresa de Consumers International)


Introducción

El presente documento sistematiza las reflexiones e intercambios realizados
durante el año 2010, en la Oficina Regional para América Latina y el Caribe
de Consumers International, en el marco de la realización de un Taller de
directivos e investigadores del movimiento de consumidores y ONG (junio,
2010) y de una consulta a organizaciones juveniles y de consumidores de
diversos países de la región.
Consumers International ha definido como un tema de la agenda de sus
próxima Asamblea General la formación del “consumidor del futuro”. Esta
definición, unida al interés de la Oficina Regional por conocer el impacto que
están generando las tendencias globales del consumo en la configuración de
las culturas juveniles, es la razón por la cual hemos desarrollado este trabajo,
cuyos resultados presentamos en el presente documento.
Debemos señalar que este texto tiene una orientación práctica, pues se
pretende que sus contenidos permitan generar debates, a nivel nacional, tanto
en las organizaciones de consumidores como en las organizaciones juveniles.
Además, nos parece pertinente que el trabajo se oriente, también, a
establecer un marco general que permita implementar un programa de
intervención socio-educativo que, identificando las problemáticas del consumo
juvenil, desarrolle líneas de acción en perspectiva de fomentar una pedagogía
del “buen consumo”.
Sabemos que el fenómeno que nos interesa es complejo, pues abarca
procesos de subjetivación de los jóvenes, sus elaboraciones simbólicas y
culturales, sus capacidades de consumo cultural, la satisfacción de
necesidades de educación y sus patrones de ahorro y gasto que, en la
actualidad, son dimensiones claves para la generar el capital social y las
competencias habilitantes para una actuación protagónica la vida política,
social y económica. Todo esto, en el contexto de los países de América Latina,
cuyos procesos de inclusión social son asimétricos, dado que el mayor
consumo simbólico y mediático no van acompañados de dinámicas materiales
que conduzcan a niveles mayores de justicia distributiva y de acceso a bienes
materiales que hagan viable la aspiración a la autonomía y el protagonismo
social.
En este trabajo hemos elegido una hebra para introducirnos al análisis de
este fenómeno y a través de ella hacia una compresión integradora: esta hebra
es la de las tendencias de consumo tecno-comunicacional de los jóvenes en
el marco de la sociedad capitalista del conocimiento.
Sabemos que esta opción nos restringe el análisis del fenómeno a un
segmento de la juventud que, dado su acceso material a las herramientas y
redes mediáticas, puede tener una participación activa en las dinámicas de
consumo tecno-comunicacional. Por tanto, debemos reconocer el marco
acotado que tiene nuestro trabajo.
Teniendo en cuenta lo señalado , nos hemos planteado preguntas que son
claves para el trabajo de las organizaciones de consumidores en el ámbito de
las culturas juveniles: cuáles son los estilos de consumo ; qué formas de
pensar y procesar los cambios culturales están en la base del consumo en una
sociedad mediática, cuáles son las transformaciones de la industria del
mercadeo que exigen mejores respuestas educativas; cómo se configura un
nuevo tipo de consumidor en la sociedad mediática, sus potencialidades y sus
limitaciones; cuáles son las formas de construir la identidad personal a través
del consumo y las posibilidades de desarrollar una conciencia crítica y de
responsabilidad en el “mundo-consumo” (Bauman, 2010)
El trabajo que hemos realizado nos ha permitido identificar cinco grandes
temáticas: en cada una de ellas rastreamos sus principales coordenadas y las
interrogantes que plantean:
1. La cuestión de la “nueva juventud”
2. Las macro transformaciones que inciden en el consumo juvenil
3. Las dimensiones culturales del consumo juvenil
4. El consumo juvenil como un “campo en disputa”
5. La pedagogía y la enseñabilidad del buen consumo

1. La cuestión de la “nueva juventud”
Por largo tiempo fue un lugar común sostener que la juventud correspondía a
una etapa humana de inseguridad, desprotección y angustia: los cambios
biológicos, sociales y afectivos que se experimentaban en la juventud nos
referían a una época de incertidumbres y relativa desprotección.
Esta realidad está cambiando de manera significativa, pues, se generan
dinámicas juveniles de respuesta activa a estas transformaciones, que coloca
un sello propio a la incorporación de los jóvenes a nuevos espacios públicos y
de socialización.
La capacidad de la juventud para interactuar con los cambios acelerados de la
sociedad es inédita: lo que caracteriza la juventud de hoy es su capacidad
para reorganizar los modelos de socialización tradicionales.
Este protagonismo juvenil trae consigo también un desplazamiento de la
centralidad de la familia como ámbito formativo y de ejercicio de la autoridad y
a una puesta en cuestión del poder educativo de la escuela. Pareciera que son
los propios jóvenes los que establecen los ámbitos y medios para desarrollar
sus procesos de afirmación identitaria y de sus relaciones inter-generacionales.
La cotidianidad de los jóvenes está asociada a la búsqueda de espacios
propios y pone en cuestión los sentidos comunes adoptados por los adultos,
tanto en la política como en la cultura y en los estilos de vida.
Además, el acceso de los jóvenes a la “sociedad tecnológica” les permite
desarrollar competencias para participar en ámbitos cognitivamente más
complejos, que generaciones anteriores no llegaron a imaginar.
Las instituciones que han socializado históricamente a los jóvenes están bajo
tela de juicio, precisamente, por la emergencia por sus nuevas maneras de
constituirse en sujetos: sus formas de consumir y las relaciones que
establecen los jóvenes con las industrias culturales, comunicacionales,
tecnológicas, del entretenimiento y del mercadeo.
En el marco de la sociedad capitalista del conocimiento, la juventud es
“captada” (o capturada) desde, lo que las plataformas globales del mercadeo
llaman, el “enfoque del consumo mediático”, cuya lógica se constituye a través
de los siguiente principios.
- Los jóvenes son identificados como una masa de poder adquisitivo
- Los jóvenes de hoy son la generación de los “consumidores del
futuro” por lo que es preciso conocer e interactuar con ellos, para
conseguir beneficios estratégicos en los siguiente años. Y, también,
para adecuar el mercadeo de los adultos actuales a los gustos de los
jóvenes: lo que se conoce como “consumo adolescente”
- La generación actual de jóvenes consumidores tiene gran capacidad
de conectividad, de interactuar en redes sociales y de uso de nuevas
tecnologías de comunicación, por lo cual se amplían los circuitos de
generación de tendencias.
- Esta generación posee mayores condiciones formativas formales
pero una alta vulnerabilidad laboral y necesita formas de
identificación y de consumo simbólico que reemplacen la “identidad
por el trabajo”
- Los jóvenes van migrando desde los espacios públicos
institucionales , en cuanto ámbitos de identificación y participación
social, hacia las redes virtuales como ejercicios de configuración
cultural ( tecno-sociabilidad)
- Se identifican estilos de vida de los jóvenes como inspiración para el
posicionamiento de las marcas.
- Se socializa el mensaje de que estar en la delantera de la moda o
“en la corriente” es signo de reconocimiento y de estatus cultural:
esta filiación es una credencial de modernidad e implica la
pertenencia a una “plataforma de contenidos” que implica códigos y
lenguajes propios ( es lo que Bauman llama el “fetichismo de la
subjetividad”)

2. Las macro transformaciones que inciden en el consumo juvenil.
Existen macro transformaciones que contextualizan el fenómeno de
estudiamos y que deben ser atendidas en todo análisis.
En primer lugar, la complejidad y las dinámicas de expansión de la vida
urbana y de la movilidad juvenil han constituido relaciones de consumo
referidas a la conectividad, al ahorro de tiempo y a la disponibilidad de servicios
que permitan responder a las necesidades que genera la aceleración de la
vida cotidiana y las demandas comunicacionales y de transporte.
Esta situación se expresa en las nuevas formas de ofertar servicios de
alimentación, acceso de bienes culturales, transporte y recreación.
En segundo lugar, la sociedad del conocimiento (digital y mediática) ha
generado dinámicas de acceso a nuevas tecnologías de comunicación y de
construcción de la identidad juvenil, de tal relevancia que generan una
cultura de conectividad y digitalismo cada vez más extendida y sofisticada.
La conectividad es percibida por los jóvenes como una necesidad humana, una
forma de “estar al corriente”, una vía de información, de pertenencia social, de
aprendizaje, de recreación y ocio, entre otras dimensiones.
La oferta tecnológica posibilita una vía de integración y disfrute de los jóvenes
a los procesos de innovación y cambio a nivel global. Esta presión juvenil por
“estar conectado” ha impactado en las tendencias pedagógicas que valoran
las competencias de la llamada “generación digital” , lo que implica que la
propiedad y el acceso a nuevas “máquinas” o “herramientas” de la
comunicación sea percibido como un bien público y una aspiración universal.
En tercer lugar, la llamada sociedad mediática no es por sí misma inclusiva;
en ella se expresan las asimetrías sociales y económicas: existen brechas en
el acceso y uso de las tecnologías de la comunicación.

Esta realidad genera una demanda juvenil para extender el consumo
tecnológico. Como este fenómeno de “apropiación tecnológica” es
principalmente individual se constituye en un factor de distinción y selectividad,
lo que refleja las inequidades sociales y niveles altos de frustración y
decepción juvenil.
En cuarto lugar, la versión comunitaria del consumo tecnológico través de la
participación en redes sociales es paulatinamente más relevante en cuanto
fenómeno cultural.
Las redes sociales virtuales crean nuevos códigos de comunicación juvenil y
fomentan acciones colectivas que han demostrado ser tan eficientes como
veloces en coyunturas sociales, políticas y humanitarias.
En quinto lugar, y asociado a la anterior tendencia, es preciso observar la
necesidad de “gestionar” la información y el conocimiento. La Red y el uso de
las tecnologías online demandan del joven exigencias de sistematización,
almacenaje e interpretación de una información voluminosa, instantánea y
continuamente actualizada.
Por ello, los jóvenes, también en sus actos de consumo, se asocian a
comunidades que comparten interpretaciones y elaboran “marcos” de
actuación que son reconocidos como propios.
En sexto lugar, siempre en el ámbito de las nuevas tecnologías on line, es
preciso identificar un fenómeno importante a nivel juvenil: el uso y dominio
tecnológico comunicacional va aparejado del desarrollo de la autonomía y de
una percepción de poder y control sobre la propia capacidad de comunicar y
posicionar en el vasto mundo virtual una parcela de “sí mismo”, para
“identificarse” ante los demás, y llegar a generar una marca personal, un
referente de poder individual, que puede llegar a ser compartido formando
parte de redes .

3. Las dimensiones culturales del consumo juvenil
El consumo juvenil no sólo es un fenómeno material sino también subjetivo,
es decir que remite a un significado cultural; que tiende a identificar al
consumidor con un valor.
Sustentados en lo dicho podemos señalar las siguientes afirmaciones en
relación al consumo juvenil:
1. El consumo juvenil se desarrolla en un modelo mediático que integra e
inter-comunica a los jóvenes a través de redes sociales sustentadas en
herramientas y tecnologías digitales.
2. La globalización y mediatización cultural expone a los jóvenes a ofertas
diversas que generan efectos híbridos en sus procesos de identificación,
lo que se manifiesta en nuevas formas de participación social, en
gustos y preferencias estéticas y en formas de relacionarse con las
instituciones formadoras.
3. El predominio de las modalidades mediáticas de relaciones sociales y el
uso de equipamiento tecnológico como condición para la participación
conlleva una diversificación asimétrica en los jóvenes debido a las
diferencias de acceso a las nuevas tecnologías de la comunicación
4. El consumo juvenil como campo en disputa
Corresponde interrogarnos si el fenómeno que estamos describiendo va en
dirección a la cohesión e inclusión social o en sentido inverso.
Por una parte, valoramos los aspectos protagónicos que caracterizan la
juventud en relación al consumo tecnológico y cultural y a sus habilidades para
“leer” las innovaciones y las complejidades cognitivas de la sociedad digital.
Aún más, es preciso reconocer su capacidad de criticar y distanciarse de las
instituciones tradicionales, que han pretendidos ser las responsables del
“tránsito a la adultez”, tal como se concebía la juventud en décadas no muy
lejanas, refundando sus formas de expresión y de socialización.
Potencialmente la juventud representa la capacidad de la sociedad de crear
nuevas bases para el reconocimiento, la pertenencia, la formación y la
creatividad. Sin embargo, el cuadro que presenciamos en América Latina
presenta de dificultades y dilemas radicales.
El mundo adulto tiende a ser refractario a las nuevas formas de comunicación
juvenil: se las percibe como amenazas o conductas “al límite”, lo que supone
poner en riesgo entidades como la escuela, que sigue siendo para la sociedad
adulta el ámbito socializador por excelencia de los jóvenes.
Un asunto claves es que, no obstante que esta “juventud” es más dotada de
capital cultural y de educación formal, con más capacidad de conectividad en
una sociedad global y competente para identificar los códigos de la cultura
digital que las generaciones anteriores, tiene una alta fragilidad a la hora de
transitar de los estudios y sus certificaciones oficiales al empleo. Podemos
decir que es una generación que se está educando en una sociedad donde el
empleo no está asegurado y si se consigue será precario. Esta situación nos
plantea una asunto no menor: la amplitud del consumo cultural versus la
limitación del consumo material
Los espacios y circuitos de comunicación interactivos permiten cierta
homologación de las capacidades de los jóvenes, sin embargo, esto no es del
todo cierto. Aunque, efectivamente, las comunidades mediáticas descansan
sobre la premisa de la igualdad para difundir contenidos, este “comunitarismo”
no se corresponde con las condiciones materiales de vida de sus participantes
y sus posibilidades de acceso a bienes y servicios fundamentales como la
salud, la alimentación y la educación.

5. Pedagogía y enseñabilidad del buen consumo

¿Qué significa desarrollar, en este contexto, una pedagogía del consumo
juvenil?
Reconocer el protagonismo juvenil y su capacidad de apertura a los nuevos
tiempos digitales y globales no debe significar un “presentismo” práctico, es
decir el consumo sin referencias a valores.
Rescatamos la capacidad (y necesidad) de los jóvenes para interpretar los
recursos y bienes disponibles “on line”, pero es preciso entender que la
sociedad no sólo se agota en su “on-linealidad”. Bauman habla del “espectro
de la superfluidad”, del exceso, del despilfarro y la redundancia, de lo efímero,
de lo frágil y de lo volátil del consumo en una sociedad mediática (Bauman,
2010).
La contracara del pretendido “protagonismo juvenil” en las relaciones de
consumo es la fetichización de la subjetividad, que opaca la realidad de
fragilidad del presente por su alta incertidumbre: por lo mismo, es relevante
plantearse interrogantes tales como: ¿estar conectado para qué? o ¿consumir
conectividad para qué futuro?
El consumo de los jóvenes, tiende a ser volátil, por ello el proceso de
construcción de identidad mediatizado por el consumo también lo es.
Lo que está en disputa para una pedagogía del buen consumo es cómo
desarrollar la capacidad de construir un universo significativo en las relaciones
de consumo: que las mercancías sirvan para pensar, que permitan generar
problemáticamente “sentidos” humanos.
Este planteamiento nos conduce a sostener que el “consumo”, en cualquiera
de sus dimensiones, supone un aprendizaje del sujeto, que lo habilite para
comprender los circuitos del consumo y las posibilidades de “ser integralmente
humano” participando en ellos: que el optimismo progresista , que se expresa
en la imagen del “joven que consume conectado”, no sea un asunto “noproblematizado”
No podemos “naturalizar” los nuevos modos del consumo
juvenil, como si fueran operaciones comunicacionalmente neutras, pues son
construcciones históricas, que obedecen a dinámicas complejas y que
refieren a un espacio simbólico y material en disputa.
La hiper-conectividad representa cierta onmipresencialidad: ninguna dimensión
del ser humano pareciera estar al margen de su dominio.
Por ello, es preciso plantearse el tipo de “experiencia” que conlleva el consumo
hiper-mediatizado, sus límites y consecuencias.
Para avanzar en este sentido , es preciso asumir algunas tareas en ámbitos
donde aún no tenemos informaciones y conocimientos suficientes para
comprender nuestra temática de interés y desarrollar estrategias pedagógicas:
cómo se constituye la capacidad fáctica- económica actual de los jóvenes
para llegar a ser materialmente sujetos de consumo; cómo se construyen
culturalmente los conceptos de ahorro, riesgo e inversión en la juventud; cómo
se desarrollan las transformaciones cualitativas de las “sensibilidades” y
“estilos” del consumo , como condición para plantearnos:
a) la “enseñabilidad” del “buen consumo”:
b) el ejercicio de la ciudadanía económica y social y el reconocimientos de
sus derechos como consumidores en una sociedad digital, y:
c) la alfabetización mediática y la lectura crítica de las dinámicas de las
industrias culturales y audiovisuales.
En nuestra opinión los ejes de una pedagogía ciudadana para el buen consumo
de los jóvenes deben ser:
1. El desarrollo de estrategias de acceso y participación en la sociedad
mediática que generen capacidades y competencias críticas de juicio y
deliberación ética, potenciando la autonomía de los sujetos juveniles.
2. La educación del sentido de lo común , como condición de base para el
buen consumo, debe articular las aspiraciones individuales con las
colectivas en un proceso que vaya del “acceso” , a la experiencia y la
comunidad
3. Se trata de educar personas en el contexto de sus “trayectorias vitales”,
reconociendo la diversidad de las culturas sociales y su heterogeneidad,
sus diversas formas de expresión y de convivencia, su conceptos de
“formación “y de “aspiración”, generando modalidades de trabajo
educativo entreverado en sus redes de comunicación y en las
dinámicas y espacios en los cuales se van configurando precisamente
sus “trayectorias vitales”.
4. El horizonte de sentido de una pedagogía del buen consumo debe ser
una ética de responsabilidad y eco-cuidado, lo que implica no renunciar
al consumo sino re-ejercitarlo desde una nueva manera de ser humano,
la del buen-vivir.

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- PNUD (2009) Informe sobre Desarrollo Humano para Mercosur 2009-
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- Rifkin, Jeremy (2004) La Era del Acceso, Barcelona, Paidos
- Rifkin, Jeremy , Los Bienes Culturales en la Era del Acceso (on line)
- Rodríguez, Ernesto, Políticas Pública de Juventud en América Latina (
on line)
- Sennett, Richard (2006) La Corrosión del Carácter, Barcelona,
Anagrama
- Sunkel, Guillermo, Una mirada otra. La cultura desde el consumo ( on
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- Urresti, Marcelo, Adolescentes, consumos culturales y uso de la ciudad (
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- Visión Humana ( 2009) Chilescopio 2009, Estudio Jóvenes, Versión
Pública, en www.chilescopio.cl
- Visión Humana (2010) Radar del Consumidor, Chile 2010, en
www.visionhumana.cl

jueves, 15 de diciembre de 2011

Hacia Río+20 : nuevos paradigmas en educación y movimientos sociales

Educación en un Mundo en Crisis: Límites y Posibilidades frente a RIO + 20.

Grupo de Trabajo de Educación; “RIO+20 como oportunidad de profundizar nuevos paradigmas”

Sistematización de Jorge Osorio, Seminario Virtual , ICAE



1. Las transformaciones globales y epocales que hemos identificado nos obligan a repensar las formas de conocer la realidad y actual individual y colectivamente para generar condiciones de nueva sociedad justa y sustentable integralmente, así como de una cultura de respeto y convivencia en la Casa Común, que es el planeta



2. Estos nuevos paradigmas no sólo deben ser mapas para moverse en los nuevos contextos sino también hojas de contenido consecuentes con las finalidades que buscamos como movimiento ciudadano de educadores y educadoras. Podemos señalar que en la actualidad estamos siendo partícipes de una disputa de paradigmas. Y por esta razón urge potenciar las redes que sistematizan el saber de los movimientos sociales y las prácticas de las cuales emergen las señas de nuevas formas de entender el sentido de lo humano y de la civilización.



3. Predomina, en cuanto sentido técnico y político de las agencias multilaterales y de muchos gobiernos occidentales que promueven un cambio modernizador, una agenda que se sustenta objetivos de gobernabilidad global cuyos componentes son estabilidad macroeconómica, seguridad y transparencia financiera, legitimidad de los sistemas políticos, modernización del Estado, “desarrollo con cuidado del medio ambiente”, economía verde de mercado y ampliación de los procedimientos de participación ciudadanas en el marco democrático existente.



4. En una segunda agenda, planteada desde una visión de “gestión global ” de una “sociedad de riesgo” se acentúan otras dimensiones sustantivas de los procesos de transformación que de manera más sofisticada nos ofrecen una mirada más crítica de las “agendas modernizadoras” aproximándose a una mirada de más largo plazo y de mayor compromiso con el futuro del planeta: en esta agenda cobra más relevancia las consecuencias de los procesos de globalización cultural y los impacto del capitalismo tecno-neoliberal en el medio ambiente , así como de las dimensiones de la llamada “sociedad del conocimiento” en los planes de democratización de los países y de de sus respectivas políticas sociales y educacionales. Algunos de los ejes más importantes de esta agenda son: los requerimientos y competencias demandadas por los procesos de reconversión industrial y deslocalización de las actividades productivas, el desarrollo de la alfabetización tecnológica y la formación permanente, la generación de capital social como pilar de las políticas de desarrollo comunitario, el desarrollo de procedimientos participativos en los sistemas democráticos como factor desde la cohesión social y de la legitimidad del régimen político , la valoración de la diversidad de sujetos sociales y sus demandas de inclusión y no-discriminación modernizando los marcos legales relacionados con los derechos humanos a la diferencia , en particular los relacionados a los ámbitos de género y etnicidad, la generación de un consenso acerca de que el Estado tiene el rol de garantizar “mínimos” de satisfacción en el repertorio de los derechos sociales y económicos, los procesos de integración regional y supra regional para potenciar la cooperación en el tema del cambio climático.



5. Ambas agendas no ponen en cuestión las bases del modelo de producción, consumo y ordenamiento financiero dominante, como tampoco se plantean desde lógicas capaces de desmontar no sólo un modelo económico sino de planear un agenda de transformación bio-poli-civilizatoria que encamine a los humanos-as hacia “otra-manera-devivir-y-convivir”. En este seminario virtual se ha identificado esta nueva búsqueda con expresiones como “buen vivir”, “cuidadanía”, “sustentabilidad integral”…Lo cierto es que en todas las contribuciones se ha planteado que en el camino a Río+20 no es posible dejar de profundizar en de temas tan cruciales como:



- La nuevas subjetividades y sus formas de expresión, de circulación de mensajes, de producción de saberes y de constitución de capital y poder ciudadano

- El desarrollo de espacios públicos en los cuales se expanda el poder de contestación y creatividad de los “nuevos paradigmas” alternos y críticos, generando, a partir de ellos, itinerarios de formación y de construcción de capacidades para nuevos tipos de acción colectiva

- La instalación de una teoría política que redimensione la democracia como un espacio humano deliberativo, de proximidad, igualitario en sus relaciones de género y des-patriarcalizado, fecundado por la práctica del reconocimiento, la reciprocidad y el respeto a as diversas formas de ser-con-otros-as , de vivir la sexualidad y de habitar el “mundo de la vida”

- La generación de movimientos , redes e instituciones educativos que potencien las capacidades y el capital cognitivo, afectivo y cívico que le otorguen la textura a esta nueva manera de convivir democráticamente



6. A través de las contribuciones de nuestro Seminario y de otras redes que sintonizan en sus planteamientos preparatorios a Río+20 podemos identificar algunas claves de este ( o estos) nuevo (s( paradigma (s):



- Entender los procesos sociales y humanos desde una óptica de complejidad en los cuales concurren diversas matrices de necesidades humanas, el desarrollo de capacidades tanto cognitivas, como afectivas, organizativas, con-vivenciales y de “cuidado”, y un repertorio amplio de formas de organizar las acciones colectivas

- Potenciar el valor de la “palabra” y el lenguaje en todas sus manifestaciones como expresión de identidad de lo humano y vehículo de socialización y de reconocimiento de los otro-as

- Concebir la política como una corriente de vida que se expresa en redes sociales y en liderazgos democráticos e inclusivos , y de cuyo desarrollo surgen saberes , que se distribuyen socialmente y constituyen el poder ciudadano ( polis+ poesis)

- Sustentar la habitabilidad humana y su conexión planetaria desde una cultura del Cuidado, que en sus dimensiones de ética pública redimensiona la “ética moderna de la justicia” centrada en el ámbito político del Gobierno y de sus relaciones con los ciudadanos-as, convergiendo ambas hacia una ética de “cuidadanía” y de con-ciudadanía” que integra las éticas de la polis con la del “mundo de la vida”

- Desde el punto de vida de esta ética la política debe tender no sólo el atributo social de los humanos-as sino la capacidad de crear un espacio de proximidad, de reciprocidad, de resolución de conflictos, de justicia reparativa, de comunicabilidad y de resistencia a la indolencia ante el sufrimiento humano y la crisis planetaria.



7. La ruta de nuestro Seminario nos lleva a que nos planeamos ahora el rol de la sociedad civil, de sus movimientos, y en particular de sus movimientos de educadores-as para identificar sus posibilidades y potencialidades pedagógicas, culturales y políticas en las condiciones actuales del (os) cambio (s) societal (es) y planetario (s). De lo sostenido hasta ahora podemos decir que algunas ruta se van manifestando, tales como:



- Potenciando las “corrientes de vida” visibles y haciendo emerger los saberes hoy subordinados y cuya sabiduría merece ser socializada para la ampliación de los modos de entender el buen-vivir

- Generando y socializando lo saberes que se producen en la prácticas de educación democrática de todas las regiones del mundo , avanzando así hacia una “paideia” global pluri- cultural y lingüística

- Globalizando los aprendizajes y el poder de los educadores-as de los nuevos paradigmas de la bio-poli-civilización, esto es educación de ,la base que permite generar una “pedagogía de la justicia y del cuidado”

- Valorando la dimensión local del cuidado de la Vida y del rol que en ella juegan los educadores-as que en la actualidad practican la eco-educación y con ello propician nuevas formas de habitabilidad humana y de sostén planetario de la Vida

- Asociando sus acciones colectivas a los procesos globales de contestación y acumulación ciudadana de poder, de distribución social de los saberes necesarios para promover un “giro paradigmático” en la solución de los problemas globales, de los riesgos planetarios y de los miedos sociales, a través de la práctica de un comunitarismo activo , a todo los niveles de la sociedad, que haga de la “indignación” y del “altermundismo” una corriente crítica y creativa a la vez.



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Virtual Exchange “Education in a World in crisis: Limitations and Possibilities with a view to Rio+20”

Working Group on Education





Synthesis Second Module

“RIO+20 as an opportunity to analyze the new paradigms in deep”



By Jorge Osorio



1. The global transformations and the changes of times we have identified, are forcing us to reconsider the forms in which reality is perceived, both individually and collectively, in order to generate the conditions for a new fair and integrally sustainable society, as well as for a culture of respect and coexistence in this shared home that is our planet.



2. These new paradigms do not have to be just simple maps for us to move in the new contexts, but they must also be content maps, according to the purposes we pursue as a citizens movement of men and women educators. We can say that today we are being part of a dispute of paradigms. For this reason, we urgently need to boost the networks that systematize the knowledge of the social movements and the practices from which the signs of the new forms of understanding the sense of humanity and civilization emerge.



3. Regarding the technical and political sense of the multilateral agencies and many Western governments that promote a modernizing change, there is a predominance of an agenda based on objectives of global governance, the components of which are: macroeconomic stability, financial security and transparency, legitimacy of the political systems, modernization of the State, “careful development of the environment,” green market economy, and expansion of the citizen participation procedures within the existing democratic framework.



4. In a second “progressive” agenda, set out from the point of view of the “global management” of a “risk society”, there is an emphasis on other substantive dimensions of the transformation processes, that, in a more sophisticated way, provide us with a more critical analysis of the “modernizing agendas,” thus getting closer to a longer term analysis, more committed to the future of our planet. In this agenda, the consequences of the cultural globalization processes and the impacts of the techno-neoliberal capitalism on the environment, as well as the consequences of the so-called “knowledge society” in the democratization plans of the countries and their corresponding social and educational policies, become more relevant.

Some of the most important topics in this agenda include: the requirements and competences demanded by the industrial restructuring and relocation processes of productive activities; the development of technological literacy and permanent training to fulfill the needs of productive systems; the generation of social capital as the foundation of community development policies; the development of participatory procedures in the democratic systems to guarantee social cohesion and the legitimacy of the political regime; the valuing of diversity in social individuals and their demands regarding inclusion and lack of discrimination, modernizing the legal frameworks related to human rights to difference, particularly those related to the fields of gender and ethnicity; the generation of a consensus on the fact that the State has to guarantee a minimum level of satisfaction in the area of social and economic rights; and, among other processes that are certainly not less important, the regional and supra-regional integration processes to foster cooperation on climate change.



5. None of these two agendas question the foundations of the dominant model of production, consumption, and the financial system, nor are they proposed based on logics that not only can take an economic model down, but can also propose a bio-poly-civilizing transformation agenda that directs individuals towards “another way of living and coexisting.” This new search has been identified in this virtual seminar with such expressions as “good living,” “citizenship,” “integral sustainability”… In every contribution, it has been stated that, in our way to Rio+20, it is impossible not to make a deeper analysis on crucial issues such as:



- The new subjectivities and their forms of expression, circulation of messages, production of knowledge, and construction of capital and citizen power.

- The development of public spaces in which there is an expansion of the reply and creative power of the “new alternative and critical paradigms,” generating, from them, itineraries of training and capacity building for new types of collective action.

- The implementation of a political theory that gives democracy a new dimension as a human space of closeness, that is deliberative, egalitarian and not patriarchal in its gender relationships, fertilized by the practice of recognition, reciprocity, and respect for the diverse forms of being with the others —both men and women—, of living one’s own sexuality, and living the “world of life.”

- The generation of education institutions, movements, and networks that promote the capacities and cognitive, emotional, and civic capital of societies, providing a texture to this new way of democratic coexistence.



6. Through the contributions of our Seminar and other networks that agree on their ideas in preparation for Rio+20, we can identify some of the keys of this(these) new paradigm(s):



- Understanding social and human processes with the complexity they imply, since they combine different matrixes of human needs, capacity building —either cognitive, emotional, organizational, and regarding coexistence and “care”— and a variety of ways in which collective actions can be organized.

- Increasing the value of the “word,” as well as of local language and knowledge, in all its expressions, as an expression of human identity and a vehicle of socialization and recognition of the others.

- Thinking politics as a flow of life that expresses itself in social networks and in democratic and inclusive leaderships from which knowledge arises; and this knowledge is socially distributed and constitutes citizen power (polis+poesis.)

- Sustaining human habitability and its planetary connection from a care culture, which, in its public ethics dimensions, gives a new dimension to the “modern ethics of justice” that is centered in the political sphere of the government and its relationship with the citizens, both converging towards a “citizenship” and “fellow citizenship” ethics that integrates the ethics of the polis with the ethics of the “world of life.”

- From this ethics’ point of view, politics is not only a social-mediator attribute of the human being, but the ability to create a space of closeness, reciprocity, resolution of conflicts, restorative justice, communicability, and resistance to indolence regarding human suffering and the global crisis.



7. Our Seminar now takes us to think about the role of civil society, its movements, and, in particular, its movements of educators, to identify its pedagogical, cultural, and political possibilities and potentialities in the present conditions of social and global change(s). Out of what has been stated, some orientations show a guiding character. Our movements’ action is projected by:



- Fostering the visible “flows of life” and causing the emergence of knowledge that today is subordinated, and the wisdom of which deserves to be shared in order to expand the ways of understanding good living.

- Generating and sharing knowledge produced in the practices of democratic education of every region in the world, thus advancing towards a global pluri-cultural and linguistic “paideia”.

- Globalizing learning and the power of teachers of the new paradigms of bio-poly-civilization, i.e. education of the foundation, allowing the generation of a “pedagogy of the justice and the care.”

- Valuing the local dimension of life care and the role played in this dimension by the educators that are practicing eco-education and, by doing so, are promoting new forms of human habitability and planetary sustain of life.

- Relating their collective actions to the global processes of reply and citizen accumulation of power, of social distribution of the knowledge necessary to promote a “paradigmatic turn” in the solution of global problems, of global risks and social fears, through the practice of an active communitarianism in every level of society, that turns “indignation” and “anti-globalization” into a critical as well as a creative current.



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L´Éducation dans un Monde en Crise : Les Limites et les Possibilités devant RIO+20

GT Éducation



Synthèse du deuxième module

« RIO+20 comme une opportunité pour approfondir de nouveaux paradigmes »

Par Jorge Osorio



1. Les transformations globales et d'époque que nous avons identifiées nous obligent à repenser les façons de connaître la réalité, individuellement et collectivement, pour créer les conditions pour une nouvelle société juste et intégralement durable, ainsi qu’une culture de respect et de coexistence dans la Maison commune, qui est la planète.



2. Ces nouveaux paradigmes doivent être non seulement des cartes pour nos déplacer dans les nouveaux contextes, mais aussi des feuilles de contenu, conséquentes avec les objectifs que nous recherchons en tant que mouvement citoyen d’éducateurs/trices. Nous pouvons signaler que nous participons actuellement à une dispute de paradigmes. Et, pour cette raison, il est urgent de donner de la puissance aux réseaux qui systématisent le savoir des mouvements sociaux et des pratiques dont émergent les signes des nouvelles façons de comprendre le sens de l'humain et de la civilisation.



3. Il prédomine, comme sens technique et politique des agences multilatérales et de nombreux gouvernements occidentaux qui favorisent un changement modernisateur, un agenda qui est basé sur des objectifs de gouvernabilité globale dont les composantes sont : la stabilité macroéconomique, la sécurité et la transparence financière, la légitimité des systèmes politiques, la modernisation de l’État, « le développement attentif de l'environnement », l'économie de marché verte et l'élargissement des procédures de participation citoyenne dans le cadre démocratique actuel.



4. Dans un deuxième agenda « progressiste », présenté dans une perspective de « gestion globale » d'une « société du risque », d'autres dimensions de fond des processus de transformation sont accentuées, qui, de façon plus sophistiquée, nous offrent un regard plus critique des « agendas modernisateurs », se rapprochant d'une vision à plus long terme et d’un engagement plus fort pour l'avenir de la planète. Dans cet agenda, les conséquences des processus de mondialisation culturelle et les impacts du capitalisme techno-néolibéral sur l'environnement deviennent plus pertinents, ainsi que les conséquences de la dite « société du savoir » dans les plans de démocratisation des pays et de leurs politiques sociales et éducatives respectives.

Certains des axes les plus importants de cet agenda sont les suivants : les conditions et les compétences exigées par les processus de reconversion industrielle et de délocalisation des activités productives ; le développement de l'alphabétisation technologique et la formation continue pour répondre aux besoins des systèmes de production ; la génération de capital social comme un pilier des politiques de développement communautaire ; le développement de processus participatifs dans les systèmes démocratiques pour garantir la cohésion sociale et la légitimité du régime politique ; la mise en valeur de la diversité des sujets sociaux et de leurs demandes d'inclusion et non-discrimination en modernisant les cadres juridiques liés aux droits humains à la différence, en particulier ceux liés aux domaines du genre et l'ethnicité ; la génération d'un consensus sur le fait que l'État a le rôle de garantir des « minimums » de satisfaction dans le répertoire des droits sociaux et économiques, et, entre autres, non moins importants, les processus d'intégration régionale et suprarégionale pour renforcer la coopération sur le sujet du changement climatique.



5. Aucune des deux agendas ne remet en question les fondements du modèle de production, de consommation et du système financier dominant ; ils ne sont pas proposées non plus depuis des logiques capables non seulement de démonter un modèle économique mais de proposer un agenda de transformation bio-poly-civilisateur qui dirige les êtres humains vers une « autre-manière-de-vivre-et-de-vivre-avec ». Dans ce séminaire virtuel cette nouvelle recherche a été identifiée avec des expressions comme « bien vivre », « citoyenneté », « durabilité intégrale » ... Dans toutes les contributions on a exposé que sur la voie vers Rio+20, il n’est pas possible d’arrêter d'approfondir sur des sujets aussi fondamentaux que :



- Les nouvelles subjectivités et leurs formes d'expression, de diffusion de messages, de production de savoir et de constitution de capital et de pouvoir citoyen

- Le développement d'espaces publics dans lesquels la puissance de réponse et la créativité des « nouveaux paradigmes » alternatifs et critiques soient élargis générant, à partir d'eux, des itinéraires de formation et de renforcement des capacités pour de nouveaux types d'action collective

- L'installation d'une théorie politique qui redimensionne la démocratie comme un espace humain délibératif, de proximité, égalitaire dans ses relations de genre et dépatriarcalisé, fécondé par la pratique de la reconnaissance, la réciprocité et le respect des différentes façons d'être-avec-d’autres, de vivre la sexualité et d'habiter le « monde de vie ».

- La génération de mouvements, réseaux et institutions éducatives qui favorisent les capacités et le capital de connaissances, émotionnel et civique des sociétés, qui lui donnent la texture à cette nouvelle façon de vivre avec démocratiquement



6. Grâce aux contributions faites dans notre Séminaire et à celles d'autres réseaux qui partagent leurs approches préparatoires vers Rio+20, nous pouvons identifier certains éléments clés de ce (ou ces) nouveau(x) paradigme(s) :



- Comprendre les processus sociaux et humains du point de vue de la complexité, où diverses matrices de besoins humains, le développement des capacités tant cognitives qu’affectives, organisationnelles, co-expérientielles et de « soins » se réunissent, ainsi qu’un vaste répertoire de formes d'organiser les actions collectives

- Donner de la puissance à la valeur du « mot » et du langage propre et aux savoirs locaux dans toutes leurs manifestations, comme une expression d'identité de la personne humaine et véhicule de socialisation et de reconnaissance des autres

- Concevoir la politique comme un courant de vie qui s’exprime dans les réseaux sociaux et dans des leaderships démocratiques et inclusifs, du développement duquel émergent des savoirs qui se distribuent socialement et qui constituent la puissance citoyenne (polis + poiesis)

- Soutenir l'habitabilité humaine et sa connexion planétaire à partir d'une culture de soins qui, dans ses dimensions d'éthique publique redimensionne « l'éthique moderne de la justice », qui se concentre sur le domaine politique du Gouvernement et de ses relations avec les citoyens-ennes, convergeant à la fois à une éthique de « citoyenneté » et de « co-citoyenneté » qui intègre les éthiques de la polis avec celle du « monde de la vie »

- Du point de vue de cette éthique, la politique est non seulement un attribut social-médiateur des êtres humains, mais la capacité de créer un espace de proximité, la réciprocité, de résolution de conflits, de justice réparatrice, de communicabilité et de résistance à l'indolence face à la souffrance humaine et à la crise planétaire.



7. Le parcours de notre séminaire nous mène maintenant à nous poser quel est le rôle de la société civile, de ses mouvements, et en particulier, de ses mouvements d’éducateurs-trices pour identifier leurs possibilités et leur potentiel pédagogique, culturel et politique dans les conditions actuelles de(s) changement(s) de la/les société(s) et planétaire(s). Parmi ce qui a été dit, certaines orientations se manifestent avec un caractère recteur. L’action de nos mouvements se projette :



- Favorisant les « courants de vie » visibles et faisant surgir les savoirs subordonnés aujourd’hui et dont la sagesse mérite d’être socialisée pour l’élargissement des moyens de comprendre le bien-vivre

- Générant et socialisant les savoirs qui se produisent dans les pratiques de l'éducation démocratique dans toutes les régions du monde, avançant ainsi vers une « paideia » mondiale multiculturelle et linguistique

- Mondialisant les apprentissages et le pouvoir des enseignants-tes des nouveaux paradigmes de la bio-poly-civilisation, c'est-à-dire, l'éducation de la base qui permet de générer une « pédagogie de la justice et de soins »

- Mettant en valeur la dimension locale des soins de la Vie et le rôle que jouent les enseignants-tes qui pratiquent actuellement l'éco-éducation favorisant ainsi de nouvelles formes d'habitabilité humaine et de soutien planétaire de la vie

- Combinant leurs actions collectives aux processus mondiaux de réponse et d'accumulation citoyenne du pouvoir, de la distribution sociale des savoirs nécessaires pour promouvoir un « tour paradigmatique » dans la résolution des problèmes globaux, des risques planétaires et des craintes sociales, à travers la pratique du communautarisme actif dans tous les niveaux de la société, qui fasse de « l’indignation » et de « l'altermondialisme » un courant critique et créatif à la fois.





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Intercâmbio Virtual Educação em um Mundo em Crise: Limites e Possibilidades frente à RIO + 20

Grupo de Trabalho de Educação



Síntese do Segundo Módulo

Rio+20 como oportunidade para aprofundar novos paradigmas”

Por Jorge Osorio





1. As transformações globais e de época que identificamos nos obrigam a repensar as formas de conhecer a realidade individual e coletivamente para gerar condições de uma nova sociedade justa e integralmente sustentável, bem como de uma cultura de respeito e convivência na Casa Comum que é o planeta.



2. Esses novos paradigmas não só devem ser mapas para que possamos mover-nos nos novos contextos, mas também textos de conteúdo, conseqüentes com as finalidades que buscamos como movimento cidadão de educadores e educadoras. Podemos assinalar que na atualidade estamos sendo partícipes de uma disputa de paradigmas. E por esta razão, urge potencializar as redes que sistematizam o saber dos movimentos sociais e as práticas das quais emergem os sinais das novas formas de entender o sentido do humano e da civilização.



3. Predomina como sentido técnico e político das agencias multilaterais e de muitos governos ocidentais que promovem uma mudança modernizadora, uma agenda que se sustenta em objetivos de governabilidade global, cujos componentes são: estabilidade macroeconômica, segurança e transparência financeira, legitimidade dos sistemas políticos, modernização do Estado, “desenvolvimento com cuidado do meio ambiente”, economia verde de mercado e ampliação dos procedimentos de participação cidadã no marco democrático existente.



4. Em uma segunda agenda “progressista”, proposta a partir de uma visão de “gestão global ” de uma “sociedade de risco”, acentuam-se outras dimensões substantivas dos processos de transformação que, de maneira mais sofisticada nos oferecem uma mirada mais crítica das “agendas modernizadoras” , aproximando-se de um olhar de mais longo prazo e de maior compromisso com o futuro del planeta. Nesta agenda têm mais relevância as consequências dos processos de globalização cultural e os impacto do capitalismo tecno-neoliberal no meio ambiente, assim como as consequências da chamada “sociedade do conhecimento” nos planos de democratização dos países e de suas respectivas políticas sociais e educacionais.

Alguns dos eixos mais importantes desta agenda são: os requerimentos e competências demandadas pelos processos de reconversão industrial e de deslocalização das atividades produtivas; o desenvolvimento da alfabetização tecnológica e da formação permanente para satisfazer as necessidades dos sistemas produtivos; a geração de capital social como pilar das políticas de desenvolvimento comunitário; o desenvolvimento de procedimentos participativos nos sistemas democráticos para assegurar coesão social e a legitimidade do regime político; a valorização da diversidade de sujeitos sociais e suas demandas de inclusão e não-discriminação, modernizando os marcos legais relacionados com os direitos humanos à diferença , em particular os relacionados aos âmbitos de gênero e etnia; a geração de um consenso acerca de que o Estado tem o papel de garantir “mínimos” de satisfação no repertório dos direitos sociais e econômicos, e entre outros, não menos importantes, os processos de integração regional e supra regional para potencializar a cooperação no tema da mudança climática.



5. Ambas as agendas não colocam em questão as bases do modelo de produção, consumo e ordenamento financeiro dominante, como tampouco são propostas a partir de lógicas capazes de desmontar não só um modelo econômico, mas de propor uma agenda de transformação bio-poli-civilizatória, que encaminhe os humanos e humanas a “outra-maneira-de-viver-e-conviver”. Neste seminário virtual identificou-se esta nova busca com expressões como ”bom viver”, “cidadania”, “sustentabilidade integral”… Em todas as contribuições se afirmou que no caminho à Rio+20 não é possível deixar de aprofundar temas tão cruciais como:



- As novas subjetividades e suas formas de expressão, de circulação de mensagens, de produção de saberes e de constituição de capital e poder cidadão

- O desenvolvimento de espaços públicos nos quais se expanda o poder de contestação e criatividade dos “novos paradigmas” alternativos e críticos, gerando, a partir deles, itinerários de formação e de construção de capacidades para novos tipos de ação coletiva

- A instalação de uma teoria política que redimensione a democracia como um espaço humano deliberativo, de proximidade, igualitário em suas relações de gênero e despatriarcalizado, fecundado pela prática do reconhecimento, da reciprocidade e do respeito às diversas formas de ser-com-outros-e-outras, de viver a sexualidade e de habitar o “mundo da vida”

- A criação de movimentos, redes e instituições educativas que potencializem as capacidades e o capital cognitivo, afetivo e cívico das sociedades, que outorguem a textura a esta nova maneira de conviver democraticamente



6. Através das contribuições de nosso Seminário e de outras redes que sintonizam em suas propostas preparatórias à Rio+20, podemos identificar algumas chaves deste (ou destes) novo(s) paradigma(s):



- Entender os processos sociais e humanos a partir de uma ótica de complexidade. Ver que neles concorrem diversas matrizes de necessidades humanas, o desenvolvimento de capacidades tanto cognitivas, como afetivas, organizativas, con-vivenciais e de “cuidado”, e um repertório amplo de formas de organizar as ações coletivas

- Potencializar o valor da “palavra” e da linguagem própria e dos saberes locais em todas as suas manifestações, como expressão de identidade do humano e veículo de socialização e de reconhecimento dos outros e outras

- Conceber a política como uma corrente de vida que se expressa em redes sociais e em lideranças democráticas e inclusivas, e de cujo desenvolvimento surgem saberes que se distribuem socialmente e constituem o poder cidadão (polis+poesis)

- Sustentar a habitabilidade humana e sua conexão planetária a partir de uma cultura do Cuidado, que em sua dimensão de ética pública redimensiona a “ética moderna da justiça”, que se centra no âmbito político do Governo e de suas relaciones com os cidadãos e cidadãs, convergindo ambas para uma ética de “cidadania” e de “con-cidadania” que integre as éticas da polis com a do “mundo da vida”

- Do ponto de vista desta ética, a política é não só um atributo social-mediador dos humanos e humanas. Mas sim a capacidade de criar um espaço de proximidade, de reciprocidades, de resolução de conflitos, de justiça reparadora, de comunicabilidade e de resistência à indolência ante o sofrimento humano e a crise planetária.



7. A rota de nosso Seminário nos leva propor agora o papel da sociedade civil, de seus movimentos e em particular dos movimentos de educadores e educadoras para identificar suas possibilidades e potencialidades pedagógicas, culturais e políticas nas condiciones atuais da(s) mudança(s) societária(s) e planetária(s). Do que foi sustentado algumas manifestações vão se manifestando com caráter reitor. A ação dos nossos movimentos se projeta:



- Potencializando as “correntes de vida” visíveis e fazendo emergir os saberes hoje subordinados e cuja sabedoria merece ser socializada para a ampliação dos modos de entender o bem-viver

- Gerando e socializando os saberes que se produzem nas práticas de educação democrática de todas as regiões do mundo, avançando assim para uma “Paidéia” global pluricultural e linguística

- Globalizando as aprendizagens e o poder dos educadores e educadoras dos novos paradigmas da bio-poli-civilização, ou seja, educação de base que permita gerar uma “pedagogia da justiça e do cuidado”

- Valorizando a dimensão local do cuidado da Vida e do papel que nela desempenham a eco-educação e com isso propiciar novas formas de habitabilidade humana e de sustentação planetária da Vida

- Associando suas ações coletivas aos processos globais de contestação e acumulação cidadã de poder, de distribuição social dos saberes necessários para promover um “giro paradigmático” na solução dos problemas globais, dos riscos planetários e dos medos sociais, através da prática de um comunitarismo ativo, em todos os níveis da sociedade, que faça da “indignação” e do “altermundismo” uma corrente crítica e criativa ao mesmo tempo.








_______________________________________________
Rio+20education mailing list
Rio+20education@listas.montevideo.net.uy
http://listas.montevideo.net.uy/mailman/listinfo/rio+20education

Contextos globales y nuevas propuestas educativas

Educación en un Mundo en Crisis: Límites y Posibilidades frente a RIO + 20
GT Educación

Síntesia “Contextos globales: Diversas miradas”
Por Jorge Osorio Vargas, sistematizador Seminario Virtual ICAE

1. Río+20 se desarrolla en una coyuntura global de crisis. No sólo asistimos a las consecuencias residuales de la crisis financiera de 2008, sino a una crisis de mayor magnitud en todos los indicadores sociales y económicos. Aunque focalizada la mirada de analistas y de la opinión pública en Europa y Estados Unidos, la coyuntura manifiesta señales de colapso (en un sentido más dramático) o de agotamiento de un modelo de desarrollo capitalista de sello neo liberal. Los organismos multilaterales alertan acerca de las modalidades de la crisis y las necesarias políticas de ajuste que permutan retomar el crecimiento y reducir el déficit fiscal de los países en banca rota. Sin embargo, existe una creciente toma de razón acerca de las consecuencias basales de esta crisis, de manera especial en materias de recortes de gasto social, tanto de parte de los propios observadores económicos como de los movimientos ciudadanos.

2. Lo inédito de esta coyuntura es que, a diferencia de la crisis de 2008, la fuerza movilizadora de los movimientos ciudadanos han recompuesto una agenda global y dinamizado el debate acerca de las posibilidades de recomposición del modelo neoliberal. Los movimientos ciudadanos se han expresa en diversas modalidades impactando de manera sustantiva en el reacomodo de la política de varios países y regiones: sea por las reivindicaciones por los derechos humanos y la democratización, la indignación por el desempleo y la exclusión de sectores importantes de la población de los servicios sociales básicos, el descontento de los ciudadanos-as con los modos existentes de organizar la política democrática, la movilización estudiantil por una educación gratuita universal, o, las luchas de organizaciones ecologistas contra estados y grandes corporaciones depredadoras del medio ambiente, el movimiento ciudadano global enfrenta desafíos de corto y mediano plazo de gran alcance ético y político.

3. En la ruta de Río+20, estos movimientos ciudadanos globales, de los cuales los miembros de este Seminario Virtual, somos partes coordinan sus propuestas y articulan formas de colaboración y acción en todos los niveles en los cuales se debate la agenda de la Sustentabilidad. Un dato importante es la transversalidad de esta agenda, que orienta y da sentido integrador a muchos movimientos sectoriales, que en el pasado actuaban de una manera particular, sin llegar a tener una capacidad de manifestación global, que respetando la diversas pone el acento en los giros civilizatorios que requieren las sociedades y el planeta para enfrentar el futuro. Conceptos como justicia ecológica y el “futuro” como derecho están a la base de nuevas formulaciones sobre el llamado “desarrollo”, cuya formulación predominante y sostenida por los “consensos” de los organismos multilaterales y las corporaciones está siendo radicalmente cuestionada.

4. Desde la óptica del capital, la crisis actual es vista como una oportunidad de recomposición de la economía mercadista, incorporando ajustes institucionales, mayores custodias a los mecanismo de evaluación de riesgos y una fiscalización más estricta de los sistemas financieros y de la industria bancaria. Sin embargo, los indicadores van demostrando que la voluntad de los gobiernos no está siendo suficiente para restablecer la “confianza” de los actores económicos y de los mecanismos sensores del funcionamiento del “mercado”, y que al tenor de los impactos sociales de la crisis y de las políticas de ajuste se va suscitando un “sentido común global” acerca de los límites del actual modelo

económico para responder a cuestiones basales del desarrollo humano y del cuidado de los eco sistemas, de la gobernanza del cambio climático y de los recursos hídricos, de la generación de una matriz energética independiente de las fuentes fósiles, de la habitabilidad de las ciudades y de las zonas rurales, del aprendizaje del cuidado del medio ambiente, de la salud y de las comunidades.

5. Asociada con este entramado asistimos a niveles muy altos de descrédito de las formas tradicionales de organizar la política democrática, y de sus formas más convencionales que son los partidos políticos y los Parlamentos. El desarrollo de la participación ciudadana y la generación de redes sociales activas frente a situaciones de violación de derechos humanos y de catástrofes medioambientales están siendo un factor de cambio muy significativo en la política de los países. Llevando el debate sobre las formas institucionales del sistema democrático a puestos prioritarios de las agendas nacionales. Existen movimientos muy fuertes orientados a desarrollar procesos auto-constituyente, de iniciativas populares de ley y de generación de nuevas Constituciones. Estas demandas civiles de alcance institucionales están plenamente integradas en los movimientos anti-dictaduras en los países árabes, en las movilizaciones de los “indignados-as” y de los-as estudiantiles, que hemos visto progresar en los últimos meses en el mundo.

6. Para algunos sectores, Río+20 es una oportunidad para enverdecer la salida a las crisis, hacer llamamiento a la responsabilidad social y ambiental de las empresas, establecer acuerdos “en la medida de lo posible” ante el cambio climático y generar un movimiento “progresista” que “ambientalice” la agenda global, en consonancia con los objetivos del milenio, y poniendo el acento en la lucha contra la pobreza y las discriminaciones. En el proceso preparatorio hemos visto muchas expresiones de estas tendencias liberales o progresistas, usando el lenguaje en uso en la actualidad. Desde una mirada crítica y cualitativamente diferente entendemos que Río+20 debe ser un proceso que amplifique la movilización neo paradigmática , para avanzar hacia sociedades justas e integralmente sustentables, capaces de responder a las necesidades tangibles y no tangibles de los seres humanos y sus comunidades, habitando el planeta de manera inclusiva con las lógica de la tierra ( la casa común) y generando un nuevo modo de entender la convivencia, la diversidad y la solidaridad en cuanto recursos cívicos y éticos básicos para una democracia de participación.

7. En esta encrucijada, hemos planteado el tema del “futuro” tanto como un desafío como un derecho. Hay un llamado a generar condiciones para vivir en un mundo sustentado en un justicia inter-generacional, vivenciada como cultura política y sistema organización institucional que potencie las dimensiones participativas de la democracia y el reconocimiento de las diversidades de la culturas y de sus visiones de mundo y del bien- estar o buen.-vivir. Está en curso un debate acerca de las contribuciones que el sentir cultural profundo de los pueblos originarios, en particular, acerca de la relación de “lo humano” con los eco-sistemas que está siendo profusamente socializado dando pistas e inspiración a nuevas formas de concebir y practicas las políticas sociales en nuestros países. De igual forma, las contribuciones de las experiencias de economía solidaria, presentes en nuestra comunidades y la “matriz epistémica y ética del Cuidado” tan cara a feministas y ecologistas están dando lugar a un campo de desarrollo político que nutre también los movimientos ciudadanos recientes

8. Ante este contexto, nos planteamos el tema de los actores del cambio, de los sujetos que pueden desarrollar una nueva manera de hacer ciudadanía democrática, desde los márgenes de lo“ establecido”, desde las luchas contra las discriminaciones, desde movimientos de dignificación y de defensa de derechos humanos, desde la “indignación”…Para todos-as es preciso profundizar en el cómo es posible sustentar estos movimientos no sólo desde la perspectiva de una lucha coyuntural, sino , también, de cambio paradigmático, de las formas de concebir la civilización, la humanidad y el planeta. El tema de la “subjetividad” es un aspecto clave en la pedagogía ciudadana en la actual. Se trata de restablecer un sentido emancipador de los procesos de empoderamiento, entendidos como el desarrollo de recursos cívicos y metodólogicos para hacer política, generar conocimientos, potenciar los saberes y aprendizajes que se producen en las luchas democráticas , y que precisan liderazgos inclusivos,

organizaciones participativas, alianzas con organizaciones democráticas de la sociedad civil y la permanente y necesaria “ponderación radical-pragmática” ( inédita-posible , diría Paulo Freire) en la definiciones de acuerdos, consensos y asociatividad con la diversidad de actores que tiene la política realmente existente, sin renunciar a test incontestables como son los derechos humanos, la no discriminación por ningún tipo de razón, el sexismo, la “desechabilidad” social por razones de estigmatización cultural, sanitaria o religiosa.

9. La “sustentabilidad” en todas sus dimensiones supera el paradigma “progresista” del desarrollo sustentable. Sustentabilidad es Dignificación, Justicia y Democracia Participativa. Esto implica un giro político y cognitivo, y en esos términos de “disputa” y de apertura a nuevos paradigmas de buen-vivir, debe darse el debate en el camino a Río+20, así como deben orientarse los procesos educativos y de aprendizaje, entendidos como la creación de capacidades de los ciudadanos-as , de las comunidades, de los movimientos ciudadanos para actuar y crear nuevas condiciones de “ser humano-a” y de “estar-habitar-el.-planeta”. Serán los temas de los próximos días en nuestro Intercambio Virtual
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(Português)

Intercâmbio Virtual Educação em um Mundo em Crise: Limites e Possibilidades frente à RIO + 20
Grupo de Trabalho de Educação

Síntese do Primeiro Módulo “Contextos globais: diferentes visões”
Jorge osorio

1. A Rio+20 se desenvolve em uma conjuntura global de crise. Não assistimos apenas às conseqüências residuais da crise financeira de 2008, mas uma crise de maior magnitude em todos os indicadores sociais e econômicos. Embora o olhar de analistas e da opinião pública esteja focalizado na Europa e nos Estados Unidos, a conjuntura manifesta sinais de colapso (em um sentido mais dramático), de esgotamento de um modelo de desenvolvimento capitalista de tipo neoliberal. Os organismos multilaterais alertam sobre as modalidades da crise e sobre as necessárias políticas de ajuste que permitam retomar o crescimento e reduzir o déficit fiscal dos países em bancarrota. Entretanto, existe uma crescente tomada de consciência sobre as conseqüências basais desta crise, de maneira especial em matéria de recortes de gasto social, tanto por parte dos próprios observadores econômicos, como dos movimentos cidadãos.

2. O inédito desta conjuntura é que, diferentemente da crise de 2008, a força mobilizadora dos movimentos cidadãos recompuseram uma agenda global e dinamizaram o debate sobre as possibilidades de recomposição do modelo neoliberal. Esses movimentos têm se expressado em diversas modalidades, impactando de maneira substantiva a re-acomodação da política de vários países e regiões: seja pelas reivindicações pelos direitos humanos e a democratização, a indignação pelo desemprego e a exclusão de setores importantes da população dos serviços sociais básicos, o descontentamento dos cidadãos e cidadãs com os modos existentes de organizar a política democrática, a mobilização estudantil por una educação gratuita universal, ou as lutas de organizações ecologistas contra estados e grandes corporações depredadoras do meio ambiente, o movimento global de cidadania enfrenta desafios de curto e médio prazo de grande alcance ético e político.

3. Na rota da Rio+20, estes movimentos cidadãos globais, dos quais os membros deste Seminário Virtual somos parte coordenam suas propostas e articulam formas de colaboração e ação em todos os níveis em que se debate a agenda da Sustentabilidade. Um dado importante é a transversalidade desta agenda, que orienta e dá sentido integrador a muitos movimentos setoriais, que no passado agiam de uma maneira particular, sem chegar a ter uma capacidade de manifestação global que, respeitando as diversas posições, coloca seu acento nos giros civilizatórios que as sociedades e o planeta requerem para enfrentar o futuro. Conceitos como justiça ecológica e “futuro” como direito estão na base de novas formulações sobre o denominado “desenvolvimento”, cuja formulação predominante e sustentada pelos “consensos” dos organismos multilaterais e pelas corporações está sendo radicalmente questionada.

4. A partir da ótica do capital, a crise atual é vista como uma oportunidade de recomposição da economia de mercado, incorporando ajustes institucionais, maiores controles aos mecanismos de avaliação de riscos e uma fiscalização mais rigorosa dos sistemas financeiros e da indústria bancária. Entretanto, os indicadores vão demonstrando que a vontade dos governos não está sendo suficiente para restabelecer a “confiança” dos atores econômicos e dos mecanismos sensores do funcionamento do “mercado”, e que ao teor dos impactos sociais da crise e das políticas de ajuste vai-se suscitando um “sentido comum global” acerca dos limites do atual modelo econômico para responder a questiones basilares do desenvolvimento humano e do cuidado dos eco-sistemas, da governança da mudança climática e dos recursos hídricos, da geração de uma matriz energética Independiente das fontes fósseis, da habitabilidade das cidades e das zonas rurais, da aprendizagem do cuidado do meio ambiente, da saúde e das comunidades.

5. Associados a essa trama assistimos a níveis muito altos de descrédito das formas tradicionais de organizar a política democrática, e de suas formas mais convencionais que são os partidos políticos e os Parlamentos. O desenvolvimento da participação cidadã e a geração de redes ativas diante de situações de violação de direitos humanos e de catástrofes meio-ambientais estão sendo um fator de mudança muito significativo na política dos países, levando o debate sobre as formas institucionais do sistema democrático a postos prioritários nas agendas nacionais. Existem movimentos muito fortes orientados a desenvolver processos auto-constituintes de iniciativas populares de lei e de elaboração de novas Constituições. Essas demandas civis de alcance institucional estão plenamente integradas nos movimentos anti-ditaduras nos países árabes, mobilizações de “indignados e indignadas” e de estudantes que estamos vendo progredir no mundo nos últimos meses.

6. Para alguns sectores, a Rio+20 é uma oportunidade para enverdecer a saída das crises, fazer apelos à responsabilidade social e ambiental das empresas, estabelecer acordos “na medida do possível” diante da mudança climática e gerar um movimento “progressista” que “ambientalize” a agenda global, em consonância com os objetivos do milênio, colocando o acento na luta contra a pobreza e as discriminações. No processo preparatório vimos muitas expressões destas tendências liberais ou progressistas usando a linguagem em uso na atualidade. A partir de um olhar crítica e qualitativamente diferente, entendemos que a Rio+20 deve ser um processo que amplifique a mobilização neo paradigmática, para avançar a sociedades justas e integralmente sustentáveis, capazes de responder às necessidades tangíveis e intangíveis dos seres humanos e suas comunidades, habitando o planeta de maneira inclusiva com as lógicas da terra (a casa comum) e gerando um novo modo de entender a convivência, a diversidade e a solidariedade como recursos cívicos e éticos básicos para uma democracia de participação.

7. Nesta encruzilhada abordamos o tema do “futuro” tanto como um desafio como um direito. Há um apelo para gerar condições de viver em um mundo sustentado em uma justiça inter-geracional, vivenciada como cultura política e sistema de organização institucional que potencialize as dimensões participativas da democracia e o reconhecimento das diversidades das culturas e de suas visões de mundo e do bem- estar ou bem-viver. Está em curso um debate sobre as contribuições que o sentido cultural profundo dos povos originários, particularmente sobre a relação do “humano” com os eco-sistemas, que está sendo profusamente socializado dando pistas e inspiração a novas formas de conceber e praticar as políticas sociais em nossos países. Da mesma forma, as contribuições das experiências de economia solidária, presentes em nossas comunidades e a “matriz epistêmica e ética” do “Cuidado”, tão cara a feministas e ecologistas estão dando lugar a um campo de desenvolvimento político que nutre também os recentes movimentos cidadãos.

8. Diante deste contexto, propusemos o tema dos atores da mudança, dos sujeitos que podem desenvolver uma nova maneira de fazer cidadania democrática, a partir das “margens” do que “está estabelecido”, a partir das lutas contra as discriminações, de movimentos de dignificação e de defesa de direitos humanos, a partir da “indignação”... Para todos e todas é preciso aprofundar a forma como será possível sustentar esses movimentos, não apenas da perspectiva de uma luta conjuntural, mas também de mudança paradigmática, das formas de conceber a civilização, a humanidade e o planeta. O tema a “subjetividade” é um aspecto chave na pedagogia cidadã na atual conjuntura. Trata-se de restabelecer um sentido emancipador dos processos de empoderamento, entendidos como o desenvolvimento de recursos cívicos e metodológicos para fazer política, gerar conhecimentos, potencializar os saberes e aprendizagens que se produzem nas lutas democráticas e que precisam de lideranças inclusivas, organizações participativas, alianças com organizações democráticas da sociedade civil e a permanente e necessária “ponderação radical-pragmática” (inédita-possível diria Paulo Freire) nas definições de acordos, consensos e associatividade com a diversidade de atores que a política realmente existente tem, sem renunciar a teses incontestáveis como os direitos humanos, a não discriminação por nenhum tipo de razão, o sexismo, a “descartabilidade” social por razões de estigmatização cultural, sanitária ou religiosa.

9. A “sustentabilidade” em todas as suas dimensões supera o paradigma “progressista” do desenvolvimento sustentável. Sustentabilidade é Dignificação, Justiça e Democracia Participativa. Isso implica um giro político e cognitivo e nesses termos de “disputa” a abertura a novos paradigmas de bem-viver, deve ser debatido no caminho à Rio+20, assim como devem ser orientados os processos educativos e de aprendizagem, entendidos como a criação de capacidades dos cidadãos e das cidadãs, das comunidades, dos movimentos de cidadania para agir e criar novas condições de “ser humano-humana” e de “estar-habitar-o-planeta”. Serão os temas dos próximos dias em nosso Intercâmbio Virtual


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(English)

Virtual Exchange “Education in a World in crisis: Limitations and Possibilities with a view to Rio+20”
Working Group on Education

Synthesis First Module “Global contexts: diverse views”
By Jorge Osorio

1. Rio+20 is developed in a global situation of crisis. We are experiencing not only the residual consequences of 2008 financial crisis but a crisis of greater magnitude in all social and economic indicators. Although the look of analysts and the public opinion is focusen in Europe and the U.S., the situation shows signs of collapse (in a more dramatic sense) or of depletion of a capitalist development model of neo liberal label. Multilateral agencies warn about the modalities of the crisis and the necessary adjustment policies that enable to take up growth again and to reduce the fiscal deficit of countries in bankruptcy. However, there is a growing awareness of the baseline consequences of this crisis, especially in matters of social spending cuts, both from economic observers themselves and from citizens' movements.

2. What is unprecedented in this situation is that, unlike the 2008 crisis, the mobilizing force of citizen movements have reassembled a global agenda and energized the debate about the possibilities of rebuilding the neoliberal model. Citizen movements have expressed in various forms, substantively impacting the political realignment of various countries and regions, either by the demands for human rights and democratization, the outrage over unemployment and the exclusion of important sectors of the population from basic social services, citizens’ dissatisfaction with the existing ways of organizing democratic policies, the student mobilization for universal free education, or the struggles of environmental organizations against states and large corporations predatory of the environment, the global citizen movement faces challenges of short and medium term of great ethical and political reach.

3. On the way to Rio+20, these global citizens’ movements, of which the members of this Webinar are part, coordinate their proposals and articulate forms of collaboration and action at all levels in which the agenda of sustainability is discussed. Something important is the cross-cutting character of this agenda, which guides and gives a meaning of integration to many sectorial movements which in the past acted in a particular way, without ever having a capacity of global demonstration, that respecting diversity emphasizes the civilizing turns that societies and the planet require to face the future. Concepts such as ecological justice and the "future" as a right are at the base of new formulations on the so-called "development", which predominant and sustained formulation by the "consensus" from multilateral agencies and corporations is being radically challenged.

4. From the point of view of capital, the current crisis is seen as an opportunity of rebuilding the market economy, incorporating institutional adjustments, higher custody to risk assessment mechanisms and stricter controls over financial systems and banking industry. However, the indicators are showing that the governments’ will is not enough to restore the "confidence" of economic actors and sensing mechanisms of the functioning of the "market", and that to the tenor of the social impacts of the crisis and adjustment policies a "common global sense" about the limits of the current economic model is raising to address baseline issues of human development and care of the ecosystems, of governance of climate change and water resources, of generation of an energy matrix independent of fossil fuels, the livability of cities and rural areas, the learning of environmental, health and communities’ care.

5. Associated to this situation we are witnessing very high levels of discredit of the traditional forms of organizing democratic politics, and their most conventional forms which are political parties and parliaments. The development of citizen participation and the generation of active social networks before situations of violation of human rights and environmental disasters are being a factor of very significant change in the policies of the countries. Taking the debate on the institutional forms of the democratic system to priority places on national agendas. There are very strong movements aimed at developing processes of self-constitution, of bill popular initiatives and of generation of new Constitutions. These civil demands of institutional reach are fully integrated into the anti-dictatorship movements in the Arab countries, in the demonstrations of the "outraged" and the students we have seen progress in recent months in the world.

6. For some sectors, Rio+20 is an opportunity to greening the exit from the crisis, to call for social and environmental responsibility of companies, to establish agreements "to the extent possible" regarding the climate change and to build a "progressive" movement that gives "environmental character" to the global agenda, in line with the Millennium Development Goals, and emphasizing the fight against poverty and discrimination. In the preparatory process we have seen many expressions of these liberal or progressive tendencies, using the language in use today. From a critical and qualitatively different point of view we understand that Rio+20 should be a process to amplify the neo paradigmatic mobilization, to move towards fully sustainable and just societies, capable of responding to the tangible and intangible needs of human beings and their communities, inhabiting the planet in an inclusive manner with the logics of the earth (the common house) and generating a new understanding of coexistence, diversity and solidarity as basic ethical and civic resources for participatory democracy.

7. At this dilemma, we have raised the issue of the "future" both as a challenge and as a right. There is a call to create the conditions to live in a world supported by an inter-generational justice, experienced as political culture and institutional organization system that enhances the participatory dimensions of democracy and the recognition of the diversity of cultures and their views of the world and well-being or good-living. There is an ongoing debate about the contributions of deep cultural feelings of the native peoples, in particular on the relationship between "human" and the ecosystems that is being widely socialized and giving clues and inspiration to new ways of thinking and practicing social policies in our countries. Similarly, contributions from the experiences of solidarity economy, present in our communities and the "epistemic and ethical matrix of care" so dear to feminists and environmentalists are leading to a field of political development that also nurtures new citizen movements.

8. Given this context, we considered the theme of the actors of change, of the subjects who can develop a new way of doing democratic citizenship from the margins of the "establishment", from the struggle against discrimination, from movements of dignity and defense of human rights, from "outrage" ... for all, it is necessary to deepen on how is it possible to support these movements not only from the perspective of a temporal struggle, but also of a paradigmatic shift, of the ways of understanding civilization, humanity and the planet. The theme of "subjectivity" is a key aspect in the current public education. It is about restoring a free sense of empowerment processes, understood as the development of civic and methodological resources for politics, to generate knowledge, enhance knowledge and learning that occur in democratic struggles and need inclusive leaderships, participatory organizations, alliances with democratic organizations of civil society and the ongoing and necessary "radical-pragmatic consideration" (unprecedented, possible, Paulo Freire would say) in the definition of agreements, consensus and association with the diversity of actors in the really existing politics, without sacrificing undisputed test such as human rights, non-discrimination for any reason whatsoever, sexism, social "disposability" because of cultural, health or religious stigmatization.

9. "Sustainability" in all its dimensions goes beyond the "progressive" paradigm of sustainable development. Sustainability is Dignity, Justice and Participatory Democracy. This implies a political and cognitive shift, and the debate on the way to Rio +20 should be held in these terms of "dispute" and openness to new paradigms of good-living, as well as educational processes and learning, understood as the capacity building of citizens, communities, citizen movements to act and create new conditions of "human being" and of "being-living-the-planet." These will be the subject of next days on our Virtual Exchange.

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(Français)
L´Education dans un Monde en Crise : Les Limites et les Possibilités devant RIO+20
GT Éducation


Synthèse premier module « Contextes mondial: regards multiples »
Par Jorge Osorio

1. Rio+20 se développe dans une situation de crise mondiale. Nous éprouvons non seulement les effets résiduels de la crise financière de l'année 2008, mais une crise de plus grande ampleur dans tous les indicateurs sociaux et économiques. Bien que le regard des analystes et de l'opinion publique soit concentré en Europe et aux Etats-Unis, la situation montre des signes d'effondrement (dans un sens plus dramatique) ou d'épuisement d'un modèle de développement capitaliste du type néolibéral. Les agences multilatérales avertissent au sujet des modalités de la crise et des politiques d'ajustement nécessaires qui permettent la reprise de la croissance et la réduction du déficit budgétaire des pays en faillite. Cependant, il y a une sensibilisation croissante au sujet des conséquences de base de cette crise, notamment en matière de réductions des dépenses sociales, tant de la part des observateurs économiques eux-mêmes que des mouvements de citoyens.

2. Ce qui est inédit dans cette situation est que, contrairement à la crise de 2008, la force de mobilisation des mouvements citoyens ont recomposé un agenda global et stimulé le débat sur les possibilités de reconstruction du modèle néolibéral. Les mouvements citoyens se sont exprimés de formes diverses touchant de façon importante le réalignement politique de différents pays et régions, soit par les revendications concernant les droits humains et la démocratisation, l’indignation pour le chômage et l'exclusion de secteurs importants de la population des services sociaux élémentaires, le mécontentement des citoyens-ennes avec les moyens actuels de l'organisation de la politique démocratique, la mobilisation des étudiants pour l’éducation gratuite et universelle, ou les luttes des organisations écologistes contre les États et les grandes entreprises prédatrices de l'environnement, le mouvement citoyen mondial est confronté à des défis de court et moyen terme de grande portée éthique et politique.

3. Sur le chemin vers Rio+20, ces mouvements citoyens du monde, dont les membres de ce Séminaire Virtuel font partie, coordonnent leurs propositions et articulent des formes de collaboration et d'action à tous les niveaux où l’on discute l'agenda de la Durabilité. Une donnée importante est la transversalité de cet agenda, qui guide et donne un sens d’intégration à de nombreux mouvements sectoriels qui dans le passé agissaient d'une manière particulière, sans arriver à avoir une capacité de manifestation globale qui, respectent la diversité, souligne les tours de civilisation nécessaires aux sociétés et à la planète pour affronter l'avenir. Des concepts tels que la justice écologique et l’« avenir » comme des droits sont dans la base de nouvelles formulations sur le soi-disant « développement », dont la formulation prédominante et soutenue par les « consensus » des agences multilatérales et des entreprises est radicalement remise en question.

4. Du point de vue du capital, la crise actuelle est considérée comme une opportunité de reconstruction de l'économie de marché, en incorporant des ajustements institutionnels, plus de surveillance sur les mécanismes d'évaluation des risques et des contrôles plus stricts sur les systèmes financiers et l'industrie bancaire. Cependant, les indicateurs montrent que la volonté des gouvernements n’est pas suffisante pour rétablir la « confiance » des acteurs économiques et des mécanismes senseurs du fonctionnement du « marché », et qu’à la teneur des impacts sociaux de la crise et des politiques d'ajustement s’ajoute un « sens commun global » sur les limites du modèle économique actuel pour résoudre les problèmes de base concernant le développement humain et les soins des écosystèmes, la gouvernance du changement climatique et les ressources en eau, la génération d'une matrice d'énergie indépendante des combustibles fossiles, l'habitabilité des villes et des zones rurales, l'apprentissage des soins de l'environnement, la santé et les communautés.

5. Associée à cette situation, nous voyons des niveaux très élevés de discrédit des formes traditionnelles d'organiser la politique démocratique et ses formes plus classiques, les partis politiques et les parlements. Le développement de la participation citoyenne et la génération de réseaux sociaux actifs face à des situations de violation des droits humains et de catastrophes environnementales sont encore un facteur de changement très important dans la politique des pays. Ceci porte le débat sur les formes institutionnelles du système démocratique à des positions de priorité dans les agendas nationaux. Il y a de mouvements très forts qui visent à développer des processus auto-constituants, d’initiatives populaires de loi et de génération de nouvelles Constitutions. Ces demandes civiles à portée institutionnelle sont pleinement intégrées dans les mouvements anti-dictatures dans les pays arabes, dans les manifestations des « indignés » et des étudiants, que nous avons vu progresser ces derniers mois dans le monde.

6. Pour certains secteurs, Rio+20 est l'occasion de rendre plus verte la sortie de la crise, d’appeler à la responsabilité sociale et environnementale des entreprises, d’établir des accords « dans la mesure du possible » face au changement climatique et de générer un mouvement « progressiste » qui « écologise » l’agenda global, en ligne avec les Objectifs du Millénaire pour le développement, et mettant l’accent sur la lutte contre la pauvreté et la discrimination. Dans le processus préparatoire nous avons vu de nombreuses expressions de ces tendances libérales ou progressistes qui utilisaient le langage en usage aujourd'hui. D’un point de vue critique et qualitativement différent, nous considérons que Rio+20 doit être un processus qui amplifie la mobilisation néo-paradigmatique pour avancer vers des sociétés justes et intégralement durables, capables de répondre aux besoins matériels et immatériels des êtres humains et de leurs communautés, en peuplant la planète de manière inclusive avec les logiques de la terre (la maison commune) et en générant une nouvelle façon de comprendre la coexistence, la diversité et la solidarité comme des ressources éthiques et civiques de base pour une démocratie participative.

7. À ce stade, nous avons soulevé la question de l’« avenir » comme un défi et comme un droit. Il y a un appel pour créer des conditions pour vivre dans un monde fondé sur une justice intergénérationnelle, vécue comme une culture politique et un système d’organisation institutionnelle qui renforce les dimensions participatives de la démocratie et la reconnaissance des diversités des cultures et leurs visions du monde et du bien-être ou bien-vivre. Il y a un débat en cours sur les contributions et le sentiment culturel profond des peuples indigènes, notamment sur la relation entre l’« humain » et les écosystèmes qui sont de plus en plus socialisés, donnant des indices et l'inspiration à de nouvelles façons de concevoir et de pratiquer les politiques sociales dans nos pays. De même, les contributions à partir des expériences d'économie solidaire, présentes dans nos communautés et la « matrice épistémique et éthique du soin » si chère aux féministes et aux écologistes donnent lieu à un champ de développement politique qui nourrit aussi les nouveaux mouvements citoyens.
8. Dans ce contexte, nous pensons au sujet des acteurs du changement, des sujets qui peuvent développer une nouvelle façon de faire de la citoyenneté démocratique depuis les marges du « dressé », depuis les luttes contre les discriminations, depuis des mouvements de dignité et de défense des droits humains, depuis l’« indignation » ... Pour tous et toutes il est nécessaire d'approfondir sur la façon dont il soit possible de soutenir ces mouvements, non seulement dans la perspective d'une lutte conjoncturelle, mais aussi d’un changement paradigmatique, des manières de penser la civilisation, l'humanité et la planète. Le thème de la « subjectivité » est un aspect clé de la pédagogie citoyenne actuelle. Il s’agit de rétablir un sens émancipateur des processus d'autonomisation, entendus comme le développement de ressources civiques et méthodologiques pour faire la politique, générer des connaissances, renforcer les savoirs et les apprentissages qui se produisent dans les luttes démocratiques, et qui ont besoin de leadership inclusifs, d’organisations participatives, d’alliances avec des organisations démocratiques de la société civile et la « pondération radical-pragmatique » permanente et nécessaire (inédite-possible, Paulo Freire dirait) dans la définition de l'accords, de consensus et d'associations avec la diversité des acteurs dans la politique actuelle, sans renoncer à des tests incontestables tels que les droits humains, la non-discrimination pour quelque raison que ce soit, le sexisme, ce qui est « jetable » du point de vu social pour des raisons de stigmatisation culturelle, sanitaire ou religieuse.

9. La « durabilité » dans toutes ses dimensions dépasse le paradigme « progressiste » du développement durable. Durabilité c’est Dignité, Justice et Démocratie Participative. Cela implique un tour politique et cognitif, et c’est dans ces termes de « dispute » et d'ouverture à de nouveaux paradigmes de bien vivre que le débat vers Rio+20 doit se tenir, de la même façon que doivent s’orienter les processus éducatifs et d’apprentissage, comprise comme le renforcement des capacités des citoyens, des communautés, des mouvements citoyens pour agir et créer de nouvelles conditions d'« être humain » et d’« être-habiter-la-planète ». Ceux-ci seront les sujets des jours à venir dans notre Échange Virtuel.


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