Claves para una nueva estrategia política para el desarrollo de una educación de personas adultas entrada en un aprendizaje transformador y para toda la vida
Jorge Osorio Vargas
(6, noviembre, 2011)
Las transformaciones globales y locales en la economía, la política, la cultura y la sociedad impactan de manera crucial en la educación y en los procesos de aprendizaje social de jóvenes y personas adultas
Los procesos de escolarización son insuficientes para responder a los nuevos desafíos de una “sociedad del conocimiento”, que exige el desarrollo de nuevas capacidades cognitivas, sociales y laborales.
Los cambios en las estructuras y condiciones de los empleos, la aceleración de los saberes y la necesidad de compatibilizar estas transformaciones con el desarrollo de la convivencia democrática exige definiciones de política educativa que respondan a cuestiones claves tales como:
- Desarrollo de competencias pertinentes en una sociedad del conocimiento
- Alfabetización tecnológica y nuevas modalidades de constitución de sujetos a través de redes sociales
- La demanda del aprendizaje continuo a través de formas regladas y no regladas ( escolares y comunitarias) que fortalezca la capacidad participativa de los ciudadanos y los procesos de inclusión y cohesión social, en el contexto de una sociedad que acabe con todo tipo de discriminación
- La creación y articulación de itinerarios de capacitación y formación continua con los requerimientos del desarrollo sustentable de las regiones
- La inclusión de los jóvenes a los itinerarios educativos, especialmente los más vulnerables y que no encuentran un sitio pertinente en las actuales modalidades de la enseñanza regular
- La generación de políticas que integren las dimensiones educativas de los programas sociales en vista de acrecentar el capital cultural, social y cívico en el país, que exige una nueva institucionalidad de la educación de personas adultas, de carácter poli-ministerial y de cooperación entre el Estado y las organizaciones formativas de la sociedad civil
La implementación de una estrategia que asuma estas dimensiones le exige sostenerse en tres conceptos claves:
- La educación de personas adultas es una inversión social de gran impacto pues contribuye a potenciar las capacidades transformadoras de las personas, su capital social , su participación ciudadana y sus competencias globales necesarias en una sociedad del conocimiento
- Los procesos regulares de escolarización son insuficientes para asumir estas tares, por lo cual se hace preciso fortalecer la educación social, comunitaria y el llamado “open learning”, con el fin de responder a las demandas y necesidades de actores emergentes en la sociedad actual, nuevos tipos de emprendimientos económicos , sociales y medio-ambientales y a los nuevos paradigmas del desarrollo sustentable
- Esta realidades exigen desarrollar programas de investigación, sistematización y monitoreo de políticas y de buenas prácticas, así como la generación de marcos conceptuales y el debate académico sobre los potenciales de una nueva educación de personas adultas junto con el diseño de políticas públicas de nueva generación en este ámbito.
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